9/28/2011

Mi vida como un fanzine

Cambiar de espacio es mudar de piel. Te separas de ti y de los objetos que se han pegado a tu cuerpo como una prótesis que ya no puedes arrastrar. Te sientes mutilado, pero estás soltando lastre. La vida se amontona y es un montón de mierda.

Eres formateado y tienes que volver a aprender. Los platos cascados, la sartén sin mango, el macetero de plástico que hace de portabocatas, los muebles recogidos en la calle, las películas porno, el polvo acumulado en los libros: todo se queda en nada. Eres nadie, no necesitas nada.

¿En qué jodida bolsa metí los calzoncillos?

Los trabajadores del humo estamos siempre empezando. Empiezas hasta que decides que has acabado y luego vuelves a empezar. Como si pudieses perdonarte o dejar de sentir miedo.

Un viejo con cresta sostiene que eres joven hasta que encuentras tu lugar en el mundo. Probemos ese caldo: seremos siempre promesas, inquilinos, peatones, parados, morosos, diletantes, flores en los cubos de basura. Marchitas.

Me espero en otro lado. ¿Cómo seré? Llevaba tiempo sin fijarme en mí.

4 comentarios:

Mr. Brown dijo...

No suena mal, serás, como siempre, tu propia obra, ¿no? La arcilla que moldea un escultor imperfecto en un barco que navega entre los bandazos de un mundo azaroso y un tanto loco... no es poco.
En todo caso, y humildemente, te invito a seguir fijándote en ti mismo y mudando la piel, que no es tan cómodo como cambiar de chaqueta, pero permite vivir mejor en/con un@ mism@.

tipo gris dijo...

Mr. Brown ha vuelto ;)
con otra piel!

Luz Negra dijo...

Todo sirve si ayuda a reencontrarse y redescubrirse... pocas cosas son más inquietantes que dejar de reconocerse...

Mr. Brown dijo...

Jeje, claro, Mr. Brown es de los que se marcha para volver y muere para renacer, otra serpiente sin miedo a mancharse el vientre de tierra ;-) Encantado de volver a leernos, como siempre.