No hicimos caso del tiempo y él tampoco contó con nosotros. Mirábamos por la ventana a toda velocidad, sin tener hacia dónde movernos.
Hemos visto un arco con siete matices de negro cruzando el horizonte de nuestra vida: un arco que recorre todos los modos de producción.
Vivimos un Gran Cambio Hermano.
Ya no abrimos cervezas con los dientes. Nuestras ojeras son bolsas de pus. Ahora odiamos a los yonkis. Nuestra tristeza ya no es una pose. Vivimos un gran cambio desde nuestro rincón en la historia.
Lo sabíamos, seguiríamos aquí. Estancados en el viejo mundo. No mol@.
2 comentarios:
Me flipan tus entradas.
lo siento, jeje
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