1/21/2010

Gótik@

Aunque no había futuro, nos empeñamos en haber existido. Desesperados, aburridos, aguafiestas. Sin vocación, sin interés, sin resignación. Alargados, oscuros, como sombras en el ocaso.

No hicimos caso del tiempo y él tampoco contó con nosotros. Mirábamos por la ventana a toda velocidad, sin tener hacia dónde movernos.

Hemos visto un arco con siete matices de negro cruzando el horizonte de nuestra vida: un arco que recorre todos los modos de producción.

Vivimos un Gran Cambio Hermano.

Ya no abrimos cervezas con los dientes. Nuestras ojeras son bolsas de pus. Ahora odiamos a los yonkis. Nuestra tristeza ya no es una pose. Vivimos un gran cambio desde nuestro rincón en la historia.

Lo sabíamos, seguiríamos aquí. Estancados en el viejo mundo. No mol@.

De la Servitude moderne, por Jean-François Brient

2 comentarios:

Angus dijo...

Me flipan tus entradas.

tipo gris dijo...

lo siento, jeje