6/17/2009

2011, Odisea Económica



Uf, menos mal que lo peor de la crisis ha pasado. El miedo a la catástrofe, las parrafadas desbrujuladas de tanto entendido, la presión mediática, el torrente de datos negativos. Los brotes verdes ya germinan, los mercados remontan, los datos se contienen, vuelve a ganar la banca. Sí, loca, la pobre banca que tanto creció a costa de la burbuja crediticia, es decir de la deuda de empresas y particulares, la pobre banca que nos escandalizó a todos con su crisis cuando tuvo que reducir estos beneficios, y a la que hubo que ayudar para que nunca entrase en pérdidas, remonta el vuelo en este segundo semestre y vuelve a aumentar sus beneficios. Invítate a algo, loca, que lo quiero celebrar. Lo peor de la crisis ha pasado, vamos a tomar aliento en el descansillo veraniego que ya bajaremos más en octubre. La gente, viendo que todavía no tocaba la debacle, ha vuelto a sacar el dinero de los colchones. Hay que coger los ajos como todos los años. Las generosas aportaciones de dinero público al sector privado han conseguido reflotar las burbujas. Vuelven a pagarse cifras record por jugadores de fútbol que pierden campeonatos, pero venden camisetas. Lo ha dicho el señor Rodríguez: menos mal que lo peor de la crisis ya ha pasado, para ellos. Para nosotros, empieza lo jodido: darnos cuenta de lo que nos ha costado y comprobar que no ha servido para nada. Ahora empieza lo bueno de la recesión.
El señor Rodríguez es presidente de un país hispano de poca relevancia que ha conseguido cierta atención en los foros internacionales gracias a la agudeza de sus ocurrencias, como la creación de un "liberalismo libertario" o una "alianza de civilizaciones" donde cupiesen todos los intolerantes. Ya negó la mayor diciendo que no había crisis ante nuestros ojos atónitos, que contemplaban a la bestia rugir tras sus encorsetadas espaldas. Luego dijo que era cosa de fuera, justo cuando nuestra economía-ficción implosionaba y su impacto era mayor que en otros sitios, porque la especulación había sido aquí también más salvaje. Cuando la recesión había llegado fácticamente admitió por fin que ahora sí había crisis, cuestión de apreciación, y que saldríamos de ella en marzo, en mayo, y por fin, según anuncia la ministra Salgado, en 2011.
Como hay que preparar un chivo expiatorio, el BCE y el de España anuncian dificultades para salir de la crisis debido a la cobertura del desempleo. Los parados son los culpables, o sea. Todos conocemos el origen de esta crisis, ha quedado demostrado que no hacía falta ser un lince en economía para entender lo que está pasando, todos sabemos quién nos ha metido en esto. Pero los culpables de que no salgamos fácilmente van a ser... los parados. Preparemos un programa de exterminio. Devolvamos a sus países a todos esos inmigrantes que se trajeron para construir sus casas, por que ya....
A la vista de la hondura de la depresión, 2011 no nos parece siquiera mal plazo para salir de ella. O para ganar tiempo. Pero me rasco la cabeza para conjugar el optimismo que anuncia la salida de "lo peor" con la perspectiva de un tránsito tan largo por el desierto. 2011 viene después de 2010, y 2010, según todas las estimaciones, es un agujero negro donde no se sabe qué puede pasar, donde la incertidumbre no invita a la esperanza. Mis fuentes hablan de un periodo más largo, o más bien de un período incierto, pues no se cierra hasta 2015, y sabemos que las previsiones a tan largo plazo carecen de validez en las actuales circunstancias. Además, vienen acompañadas de serias transformaciones en el sistema productivo, e incluso a un nivel más profundo en nuestros valores, que todavía no se han emprendido.
Hoy hemos sabido que el señor Pérez, un benefactor, no tendrá que empezar a pagar el crédito asumido por la compra del señor Ronaldo y del señor Kaka hasta 2011. Eso explica algunas cosas en medio de la que está cayendo. Y me ha hecho acordarme de que el señor Santamaría, otro benefactor, tampoco tendrá que responder de su milmillonaria deuda (de euros) con el señor Botín, que es otro bienhechor y no tiene la culpa de que los parados sean unos mantas, hasta ese mismo año. Se ve claro lo que están haciendo, cómo disfrazan su caída y postergan lo más duro. Como el Madrid no gane la copadeuropa, se nos van a caer las bragas a todos.

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